Todas esas inconmensurables trompadas que me dio tu amor, hoy me hacen mas fuerte, y ni hablar de los intestinos rotos, cada vez que la vida me los golpeó, tuve que aguantar y levantarme.. eso también lo aprendí.. viviendo. Ahora me queda aprender a tenerte, acostumbrarme a que tu dulce brisa esté a mi alrededor, que me tomes de la mano y me beses la mejilla, diciéndome entre susurro: tranquila bonita.. tranquila..
Y recuerdo la voz de mi madre diciéndomelo: "La vida será así, te caerás y tendrás que saber retomar fuerzas de donde sea, para luego levantarte y seguir.." Y yo con apenas 7 y 8 años pensaba, ¿qué será de lo que me habla?... Aveces es increible la vida, como una luz de dia, una tarde en sepia, ténue que te recuerda a tu lejana niñez..
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