miércoles, 27 de julio de 2011

Tocando

era un dia de semana, de tarde, un atardecer especificamente, fue entonces cuando decidimos salir de la casa e ir a caminar portooodo el terreno, habia arboles, demasiado altos como para medirlos.Cuando caminábamos entre ellos podiamos escuchar el rechinar de su madera, el cantar de los mismos.

Una vez que atravesamos la parte obscura, se via la luz, tierra tierraa! con esas plantitas finitas pero altas que te llegan hasta la cintura, comp letamente distintas las unas con las otras,algunas tenian flores de colores o formas muy extrañas. En fin, estabamos re cansadas asique decidimos sentarnos,ahi en medio de la nada sobre un tronco abandonado. (Les juro, era de pelicula). Fue entonces al tocar una planta de malbon preciosa que estaba a mi derecha, que reaccionè! y me di cuenta que al tocarla, notè, ciertos detalles, ciertas caracteristicas, que a simple vista no me habia percatado. Como por ejemplo que las hojas verdes, tenian una leve capa, un leve colchoncito, de pequeñiiiiiììsimos pelitos blancos que acariciaban mi dedo. Reflexionè: "A mi, me gusta tocar las cosas, para sentirlas mejor, porque si uno verdaderamente toca a la persona, o acaricia un hoja,una flor, podrá sentir muchisimos detalles que a simple vista, perderia, es por eso que me declaro detallista, pense"