viernes, 7 de enero de 2011

Martes 4 de enero

Debo confesarte en esta carta: tú me inspiras, desde la última gota que derramas en la hoja, en el papel áspero, cijiloza acción, desarmaste todo el cigarro, me miras: tus ojos reclaman mi ayuda y yo..yo..aquí paralizado frente a ti, como un ñiño frente al mar, analizando cada ola que rompe, cada fibra de tu ojo la miro con un telescopio,detallando derrames de miel. No puedes entenderme yo lo sé, no es nada que no me hayan dicho, ésto es solo un texto, una idea, unas palabras que se escupen solas, por mi mente, mi inconciente conciente, que lo único que quiere decir es que tiene un alma,. un ser, que observa todo a su alrededor, aunque no pueda expresarme al cienporciento, algo diré, algo rescatarás.
Debía poner algun punto, las comas se comen y con ellas nada tiene fin. Un fin. ¿Problemas con los fines? tengo miles, no sé como explorar todo esto, que es tan distinto, creo que es crecer, y reconocer que todo lo hermoso que me rodeaba antiguamente, hoy cae, como el levantamiento magistral de naipes que colocaste frente a mi, cae..cae.. hasta romperse contra el suelo sin saber que debajo de ese suelo hay una realidad, imparcial, distante, pero real.. y que cuando exista, no va a dejar de crecer.