En cambio, el maduro tiene ese toque amargo que pide mas, aun segundos despues de haber degustado, esa misma delicia...La del comenzar...La del mirar con otros ojos de los que te miraba. La de poder tomarme este vino que no tiene nada que ver con un durazno, y sin embargo.. pensar en ese saborcito a amargo que me revuelve el paladarr.
La mejor analogía: sos una genia rosi.
ResponderEliminarvenir tanto tiempo dps y ver que compartia estas cosas con vos.. te amo amiga!taanto
ResponderEliminar